San Juan de Beleño (Ponga).
Todavía se conserva la tradición del guirria que encabeza la comitiva de los mozos solteros a caballo, tocando la gaita y cantando para pedir el aguinaldo por las casas. Dichas canciones no tienen que ver con los ingenuos villancicos de Navidad, sino que consisten en coplas de corte satírico o picardioso, ensalzando a las gentes que aportan aguinaldo y haciendo escarnio de las que no.
El guirria va ataviado con máscara, largas barbas y gorro cónico, dando saltos, entrando en casas y cuadras, pellizcando y besando a las mozas y tirando ceniza sobre los hombres. Nadie debe saber su identidad y cada año le toca a un mozo distinto. El origen de esta festividades es totalmente pagano y podemos englobarlo en las antiguas mascaradas de invierno que se hacían el día de Navidad, Año Nuevo y Reyes y que se vinculaban a la fertilidad de gentes y ganados.
Su huella quedó patente en multitud de manifestaciones europeas, a pesar de los intentos de la iglesia por suprimirlas. Actualmente esta festividad está intentando recuperarse en el vecino concejo de Amieva.
Se celebra el 1 de enero.
