Ha sido un viaje positivo y el Consorcio Rural del Oriente de Asturias viene con la maleta cargada de ideas para aplicar en la comarca. Una delegación asturiana, compuesta por los alcaldes de Ribadesella, Caravia y Ribadedeva y el teniente de alcalde de Onís, visitó la semana pasada Italia, Eslovenia, Austria y Alemania con el objeto de intercambiar experiencias con comarcas y grupos de acción local que viajen en el mismo barco que el Oriente de Asturias. Esto es, que apuesten por la defensa del paisaje tradicional y la elaboración de productos agroalimentarios.
El viaje tenía por objeto buscar aliados ante el próximo presupuesto de la Unión Europea debido a la supresión de las ayudas pero, además, ilustrarse de nuevas y buenas ideas para echar a rodar el proyecto iniciado ya en la comarca del Oriente para la creación de una marca de calidad comarcal vinculada a los Picos de Europa. Un distintivo que la Mancomunidad del Oriente tiene intención de desarrollar antes del próximo mes de marzo.
El presidente de la Mancomunidad del Oriente comentó que la comarca más avanzada en este sentido es la del Tirol (Austria), donde valoran tanto sus productos que incluso los restaurantes de la comarca los diferencian en sus cartas. «Aunque los ofrecen a un precio un poco más caro, el turista los prefiere, de forma que prácticamente el 100% de lo producido se consume en la propia comarca», subraya Alejandro Reimóndez, quien entiende que es un buen ejemplo a seguir en el Oriente de Asturias. También les llamó la atención a los asturianos la diversificación que existe en el sector agrario y ganadero en estas comarcas. «Una misma explotación produce leche, carne, mantequilla y queso, y en la mayoría tienen incluso su propia tienda en la que venden gran parte de lo que producen», relata. «Entre esto y que promocionan sus productos en las cartas de los restaurantes, tienen garantizada la venta del 100% de su producción, por lo que garantizan la viabilidad de las empresas agroalimentarias», aplaude. «Nosotros, pese a que también somos una comarca eminentemente turística donde recibimos a miles de personas cada año, la mayor parte de los productos que consumimos no son los tradicionales. Debemos cambiar esa tendencia», insiste.
De su paso por el noroeste de Italia la comitiva destaca el proyecto para la restauración de majadas y cabañas, mucho más avanzado en aquel país que en nuestra región, ya que comenzó a desarrollarse en los años 70 y hoy existen más de medio centenar de cabañas rehabilitadas. Además, están estudiando la posibilidad de asociarse con una marca de calidad internacional que se basaría en la producción ecológica en alta montaña. «Es otra iniciativa que, quizá a medio plazo, también nos podríamos plantear en el Oriente de Asturias».
Reimóndez entiende que los grupos de acción local visitados por la delegación asturiana en los Alpes «tienen muchas características en común con nuestra comarca» y adelantó que la intención es seguir «cooperando y trabajando conjuntamente, con la vista puesta en que el próximo presupuesto europeo recoja un poco las demandas y objetivos que tenemos en común estos grupos». En general calificó el viaje como «muy productivo».