Bosques como el de La Salguerosa o El Semeldón, impresionarán al caminante poco avezado a los bosques atlánticos, pero es también en Ponga donde se encuentra un bosque mítico; La Viesca de Peloñu/Bosque de Peloño, declarado Reserva Natural Parcial. Peloño es una masa boscosa rodeada de un circo de montañas en las que predominan las hayas, el roble albar y el acebo, especie vegetal protegida, que sirve de alimento a las especies que habitan este lugar, como el urogallo y otras especies de aves y mamíferos que no se alimentan necesariamente de éste árbol. Los rebecos, los lobos tienen aquí su hábitat. En la alta montaña se desarrollan los matorrales de enebro rastrero, la gayuba en las peñas calcáreas y la brecina y el arándano en los sustratos silíceos. En el entorno del bosque hay majadas de pastores, como la impresionante Majada del Arcenoriu con la ermita de Nuestra Señora, para el pastoreo invernal, pues no todo el suelo pongueto es peñascal de roca caliza, sino que abundan también los prados y las vegas. La reserva natural está repartida en 1.507 hectáreas, unos 15 kilómetros cuadrados, pertenecientes en su mayoría a los pueblos de San Juan, Casielles, San Ignacio y Viego. La altitud máxima de la zona con 2.012 metros, la ostenta la Peña Pileñes. Peloño destaca cada estación del año, pero es especialmente en otoño cuando da sus frutos y se viste en una gama de tonos impactante para el que no esté muy acostumbrado a este tipo de sensación.
Mitos y leyendas de los bosques del orienteCualquiera que haya penetrado en un bosque asturiano, ya sea en Peloño, o en los bosques de Piloña y de otros concejos de la zona, tiene la sensación de que allí, entre la frondosidad hay más cosas de las que podemos ver a simple vista. Si atendemos un poco y nos mimetizamos con la fronda presentiremos los seres que habitan las espesuras. Historias de xanes (ninfas del bosque) o de cuélebres (dragones astures), de diaños (diablos), de bruxes y de trasgos (duendes), hay a cientos. Pero en el bosque astur, también se oculta el busgosu o mofosu un hombre extraño y grande, peludo o cubierto de mofu (moho), con patas de cabra (¿pariente del fauno o del big-foot?), tímido, enamoradizo, cortejador de las xanas y las buenas mozas que se adentran en la viesca, además un ecologista que espantaba a los animales para que los cazadores no los pudieran matar. Al busgosu, cuentan las leyendas extendidas por la zona, no le gustan los curiosos, ni la gente que entra en lo que considera sus dominios, por eso caminar en silencio y con respeto por los bosques es una garantía de que estos seres no nos tenderán ninguna trampa a la que dicen los más viejos del lugar son tan aficionados.
¡Ah!, si la niebla (el borrín) nos sorprende en la frondosidad y nos impide seguir camino existe un conjuro tan viejo como la lengua del país que dice:
Escampa borrín, escampa,
Que tán los llobos a la llampa
Comiendo la oveya prieta
Y mirando pa la blanca.

Coordenadas GPS: Latitud: 43.19066º Longitud: -5.152931º.
43.19066,-5.152931 Reserva Natural de Peloño