La imagen de una playa suele ir asociada casi siempre y por efecto de décadas de publicidad, a un rincón de arenas tropicales con palmeras o a una cala mediterránea con sus finas arenas y sus ordenadas sombrillitas. La persona que vea aparecer la playa de Andrín después de haber caminado, preferentemente desde el pueblo del mismo nombre asistirá al milagro del nacimiento de algo nuevo; una playa de referencias calizas, aguas esmeralda en días de sol y de plata en días de nube. Aquí no hay palmeras ni sombrillitas, es una playa asturiana de naturaleza virgen, de blanquísimas arenas y de olor a salmoria, a la fuerza natural de la mar. Es una cala y una playa a la vez y la brisa del viento nordés, no se parece nada más que a sí mismo. Para entendidos.
La situación de esta playa, está a 2 kilómetros de Andrín y el último tramo es peatonal. Frente a la playa impresiona el islote de Ballota, en un entorno rural de acantilados calizos y prederías. Tiene una longitud de 300 metros de largo por 60 de ancho.
Paisaje Protegido de la Costa Oriental. Fuerte oleaje.
Con equipamientos y servicios. Vigilancia diaria en temporada.
Coordenadas GPS: Latitud: 43.410971º Longitud: -4.708757º.
43.410971,-4.708757 Andrín