La primera intervención arqueológica se debe a Sebastián de Soto Cortés en 1887; de ella se conservan dos hachas pulimentadas depositadas en el Museo Arqueológico de Asturias, en Oviedo y una fotografía del Conde de La Vega del Sella en el lugar donde originariamente se encontraba el túmulo, puesto que no quedan restos de su estructura. Lo mismo ocurre con la Llastra d’Ordes ubicada en una pradería de alta montaña que no ha proporcionado más datos que su forma, puesto que ya no quedan restos del túmulo debido a la actividad de los buscadores de tesoros de otros tiempos.
Coordenadas GPS: Latitud: 43.362513º Longitud: -5.84227º.
43.362513,-5.84227 Dolmen neolítico