También conocida como de Santu Medé (San Emeterio), está situada a 2 km de Pimiango, tras bajar la carretera que conduce a la cueva del Pindal. Su origen se remonta al siglo XVI. De una sola nave, espadaña y amplio pórtico lateral. Antiguamente los zapateros ambulantes volvían de Santander, Vizcaya y Castilla para acudir a la fiesta el 3 de marzo y asistir a la procesión y el ramu (ofrenda patronal de roscas de pan). Cientos de romeros y aldeanas bajan al santo desde la iglesia de Pimiango para el festejo religioso, seguido de festival folclórico y comida campestre.

Aunque del siglo XIV, ha sido muy remodelada por Darío de Regollos Molenillo, padre del afamado pintor, a expensas del emigrante en México Manuel Ibáñez Posada, en 1850.
Está enclavado muy próximo al inicio de la carretera de Pimiango. También en él se percibe la huella de los indianos en algunos panteones. Fue costeado por los hermanos Ibáñez Posada (Manuel y Luis). Erigido en variados estilos que van desde el neoclasicismo al neogótico del panteón de la propia familia Ibáñez.
Fue construido a considerable distancia de Colombres con ocasión de la epidemia de cólera de 1885.

Actualmente es una ruina rodeada de maleza. Se hace mención a ella por primera vez en 932, aunque la fábrica que llegó a nuestros días puede datarse en el siglo XIII. La iglesia de Tina es de una extrema sobriedad en su ornamento, lo que la vincularía con la orden del Císter. El templo se sitúa en la ruta costera hacia Santiago, próxima a los acantilados en una área de magníficos encinares atlánticos de extrema rareza. Una lauda sepulcral aquí encontrada se halla en el Museo Arqueológico de Asturias en Oviedo. Es de forma trapezoidal con los bordes recorridos por dientes de sierra y un largo tallo ondulante en el espacio central.
La antigua talla románica de la Virgen de Tina, que estuvo a punto de quemarse en 1936, se encuentra en la iglesia de San Roque de Pimiango, en la antigua capilla de San Antonio.