
Las llaves pueden pedirse en la Casa Rectoral. Muy reformada. Según parece fue templo de un monasterio donado por Ordoño I y su mujer Munia en el 857. De época románica conserva la portada meridional, las bóvedas de la nave principal y de la capilla mayor, los arcos sajones de refuerzo y los capiteles del arco de triunfo. También presenta algún elemento gótico. Es mucho más conocida por sus retablos. Uno de ellos de mediados del siglo XVIII con dos figuras de estética manierista.Las llaves pueden pedirse en la Casa Rectoral. Muy reformada. Según parece fue templo de un monasterio donado por Ordoño I y su mujer Munia en el 857.
De Epoca románica conserva la portada meridional, las bóvedas de la nave principal y de la capilla mayor, los arcos sajones de refuerzo y los capiteles del arco de triunfo. También presenta algún elemento gótico. Es mucho más conocida por sus retablos. Uno de ellos de mediados del siglo XVIII con dos figuras de estética manierista.

De factura popular, en la de Bobia pueden verse en su puerta, tallados en madera, estilizados cuélebres enmascarados con motivos vegetales que parecen querer remedar a los que pueden verse en la portada gótica de Santa Eulalia de Onís, en Benia.
La iglesia parroquial de La Robellada fue reedificada tras los daños de la guerra a expensas de Francisco de La Vega, poeta e hijo predilecto de Onís. Alberga un retablo barroco, popular, procedente de la parroquia de San Lorenzo de Miñera, del arciprestazgo de Luna.

Esta interesante capilla barroca está bien conservada, con esquinas de sillar y muro de mampostería. Tiene cabildo cubierto y portada de acceso con arco de medio punto enmarcado por un alfiz. De una sola nave con suelo enlosado y cubierta de bóveda de cañón, que se separa de la cabecera por un arco triunfal sobre pilastras.
Junto a la Casa Rectoral, de traza popular.
Consta de una nave rectangular que se estrecha a la altura de la cabecera, en cuyos muros resaltan los sillares de las esquinas. La portada remata en un arco escarzano. Tiene un vano avenerado en el muro sur. El presbiterio está cubierto con una bóveda de cañón que podría ser medieval. Fue restaurada en 1997.
Del siglo XVII. De traza sencilla. La bóveda tiene una clave labrada con moldura sogueada y una Cruz de Calatrava. En el testero puede verse un retablo barroco procedente del arciprestazgo leonés de Luna. La puerta del sagrario tiene tallado un ángel policromado y en el ático se representa un fraile. Completan la decoración querubines y roleos donde los tonos apagados contrastan con los dorados brillantes.
Situada al sureste de Benia y próxima a la Cueva La Peruyal también llamada del Osu. Fue ampliada en 1629 por mandato del visitador Baltasar del Castillo.
En el pasado tuvo una Casa de Novenas. De cabecera abovedada y arco triunfal apuntado. El campanario se dispone perpendicular al eje del templo.

Se sitúa sobre una colina dominando los valles. De posible fábrica tardomedieval. En el muro sur destaca una bella aspillera abocinada de estilo barroco.