Tiene en su fachada el escudo de armas de los Teleña.
En Cangas de Arriba. Aunque datable en el siglo XVII, su aspecto actual se debe a una reconstrucción de 1905. Tiene un pórtico de orden toscano y nave única con bóveda de cañón y cabecera cuadrada.
De factura popular.
Muy próxima a la localidad de Las Rozas, se alza en un meandro sobre la margen izquierda del río Sella. Con posible fundación en los siglos XII-XIII. Habría funcionado como malatería vinculada al desaparecido Hospital de Peregrinos de Cangas de Onís. Está totalmente reformada. Tan solo su planta puede relacionarse con el período románico, así como su portada con una sola arquivolta lisa. Tiene una sola nave de planta rectangular, arco triunfal ligeramente apuntado y capilla cuadrada cubierta por bóveda de crucería de cuatro nervios que se apoyan en ménsulas figurativas.
También se accede a ella por Nieda y Cabielles. La fuerte remodelación a que fue sometida impide una datación precisa. Tiene una sola nave reforzada por contrafuerte exterior y cabecera cuadrada. La talla de San Pedro que alberga, y que correponde a su antiguo patrón, es de carácter popular. También puede verse un sagrario barroco reaprovechado, con una vid tallada en su puerta como símbolo de la Eucaristía.

En Contranquil, Cangas. Fue construida en el año 737 y declarada Monumento Artístico en 1931. La inscripción fundacional reza así: «Vuelve a erigirse por precepto divino este monumento sagrado de obra modesta con los votos de los fieles. Resplandezca con intensa claridad ante la mirada sagrada este templo, mostrando el signo de la cruz. Que sea del agrado de Cristo este edificio consagrado bajo el trofeo de la cruz, que construyó con ostensible fe el siervo Favila y su mujer Froiluba y los amados hijos de su estirpe, por lo cual ¡Oh Cristo! que les sea concedida por tu bondad gracia plena. Y al final del curso de sus vidas disfruten de tu generosa misericordia. Fueron consagrados aquí estos altares por el vate Asterio el día trescientos del presente año. Transcurrida la sexta parte del siglo, corriendo la era septingentésima septuagésima quinta».
Llama la atención que se cite un «vate» Asterio, puesto que no parece que se refiera a ningún cargo eclesiástico (abate). Por otra parte es totalmente evidente que se trata de la cristianización de un culto anterior, puesto que la iglesia se yergue sobre una cámara dolménica (véase «Dolmen de Santa Cruz»). La primitiva fábrica fue demolida en 1632 y durante la guerra civil fue destruida. La iglesia actual es una recreación. Se supone que es sepulcro de Favila. Visitable.
Del siglo XVIII, con estructura idéntica a la de Santu Mederu, en Isongo. Su decoración data también de la misma fecha. Las pinturas representan un Via Crucis, San Antonio de Padua y San Ignacio, un león devorando a un hombre, una pelea de gallos, el Purgatorio y el Calvario. Declarada B.I.C. en 1983.
No visitable. Tlf. 985 84 60 24.
Erigida en el siglo XVIII y decorada pictóricamente en 1868, fue restaurada en 1989. También declarada Bien de Interés Cultural. De planta cuadrada y cabildo empedrado marcando dibujos geométricos. Se cubre a tres aguas. Las claves se labran con cruces y florones, una de ellas con una mano que sostiene un puñal y la inscripción «Semo». Las pinturas representan un Via Crucis, el martirio de San Andrés, temas vegetales y grecas. El retablo es barroco y vino del arciprestazgo de Luna. Tiene un imagen de Santu Mederu y un Cristo medieval, las dos son tallas populares. Es propiedad eclesial no visitable.

En Llano de Con. De fábrica popular, nave única y cabecera cuadrada con arcos de acceso de medio punto. La bóveda tiene pinturas con motivos geométricos y vegetales. En el ático una cruz de calvario, y aves y roleos en los márgenes. En tonos blanco, ocre, gris y rojo. En 1996 la iglesia fue restaurada por los vecinos.
Su origen románico ha sufrido grandes modificaciones, ya que solamente se conserva el pórtico sur que cobija una portada probablemente del siglo XVI. El presbiterio está cubierto con una bóveda de cañón apuntada decorada con pinturas geométricas en blanco y rojo, quizás del siglo XVIII. A los pies de la nave se conserva también una antigua pila bautismal de tipo románico. Nada queda de sus retablos barrocos tras el incendio de 1934. Cerca de esta iglesia quedan restos de los muros primitivos de la torre de Grazanes, probablemente medieval, hoy enmascarados por las nuevas construcciones.

Románico del siglo XIII.
Se encuentra en Mestas de Con y está catalogada como Monumento Histórico Artístico. Sufrió varias remodelaciones en el siglo XVIII. Tiene una sola nave de planta rectangular cubierta con armadura de madera a doble vertiente. Arco de triunfo de medio punto. La decoración de sus capiteles es predominantemente geométrica. La bóveda está cubierta de pinturas del siglo XVIII.Visitable. Propiedad eclesiástica.

Se compone de una sola nave de planta rectangular y cubierta de madera vista a doble vertiente. Arco triunfal con doble rosca semicircular y cabecera cuadrada. La iglesia aparece citada en la «Nómina» de 1385-89. Su decoración cisterciense se centra principalmente en los dos pares de columnas que sostienen el arco de triunfo. Los capiteles tienen representaciones vegetales, piñas, bolas con ondas y aves picoteando sapos, además de algunas molduras sogueadas quizá deudoras de la tradición del prerrománico. En el ábside pueden verse pinturas de fechas posteriores donde se reconoce un Santiago.
Erigida para dar relevo a otra del siglo XV, no fue rematada hasta 1963. Se sitúa en el solar de la casa natal de Vázquez de Mella y del antiguo ayuntamiento, con sillares rosados y vocación historicista. El mayor coste de construcción de este templo recayó en su patrocinador, el indiano José González Soto.
De factura y tipología popular. De una sola nave, cabecera cuadrada y arco triunfal de medio punto, está dedicada a los santos Justo y Pastor. A su lado se levanta un texu (tejo) centenario. Un pórtico toscano protege su fachada meridional. También en La Riera puede verse un hermoso puente de un solo ojo de medio punto y antigua fábrica que conserva el empedrado del pavimento.
Siglo XVI.

Fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1907. Se trata de un cenobio benedictino supuestamente fundado en el siglo VIII por Alfonso I, que sería reformado posteriormente (siglo XII) en estilo románico y nuevamente remodelado en época barroca hasta su clausura con la Desamortización de Mendizábal. De principios del siglo XII data su impresionante pila bautismal, actualmente en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
De la iglesia románica del monasterio destaca la cabecera formada por tres ábsides circulares, iluminados por tres saeteras. La cornisa de los ábsides está decorada con veinticuatro canecillos esculpidos con motivos diversos. La portada meridional también es románica y luces magníficos capiteles figurativos, ricamente ornados como el de la Despedida del Caballero, entre otros con motivos vegetales, geométricos, escenas de cetrería y la cacería del jabalí, grupos de pelícanos con las alas enlazadas bajo el pico, escenas campesinas, combates de hombres contra leones, lucha entre hombres y grifos, un mono comiendo una piña, un hombre de larga barba trenzada, el dragón (representando el Mal) en su combate con San Miguel, etc.
Los canecillos exteriores y algunas metopas y lacunarios reúnen una buena muestra del románico obsceno, con una gran carga sexual. La portada barroca del monasterio es adintelada con molduras y remata con un frontón con hornacina. La cabecera consta de tres ábsides semicirculares precedidos por tramos rectos cubiertos con bóveda de cañón y los santuarios con otras de cuarto de esfera, todas ellas decoradas con pinturas del siglo XVIII. El campanario fue levantado en 1687.
En la actualidad este monasterio se ha visto alterado por la construcción de un hotel, prácticamente adosado al edificio, que impide la visita al claustro del monasterio.