La entrada oriental de Asturias, es una presentación inconfundible y singular. La señal de que penetramos en un territorio de muchas excelencias y no solamente las paisajísticas. Las históricas más antiguas están presentes en la “cueva del mamut” (El Pindal) cuyas pinturas nos hablan de una existencia en la zona, hace más de diez o doce mil años. Cerca el Monasterio del Císter de Santa María de Tina, guarda las esencias de una historia que se hizo moderna con la emigración a América y que se recoge en el Archivo de Indianos de Columbres.