Los t de Llonín se encuentran en dos espacios bien diferenciados: la Gran Sala y la Galería. Alberga más de cien grabados, bisontes, renos, cabras, cérvidos, algunos bisontes caídos por los venablos. También osos, alguno en posición de erguirse, y en un recoveco un oso que es el primero que aparece en Asturias, y el quinto que aparece claramente identificable en el arte paleolítico del Cantábrico. La cueva fue descubierta por dos vecinos de la zona, Franciso y Manuel Monje, en 1957, y posteriormente estudiada por Magín Berenguer en 1979. El arco cronológico de la cueva abarca desde el Musteriense hasta la Edad del Bronce, una cronología que abarca casi 3.000 años. Aún así sus pinturas rupestres abarcan los siguientes períodos: Solutrense superior (19.500-18.200) con signos rectangulares negros y yuxtapuestos y animales de trazo lineal negro, Magdaleniense inferior (17.000-14.400) con ciervas grabadas con trazo múltiple en un intento de perfilar la figura, Magdaleniense medio (14.400-13.100): figuras negras con grabado simple de contorno y figuras grabadas de siluetas de bisontes, renos, ciervos y caballos, con trazo fino y detallista.
La importancia de la Cueva de Llonín reside en que sus paredes fueron decoradas en diferentes épocas.
Visita Virtual:
Desde aquí se puede visitar de forma interactiva la cueva de Llonín.

Coordenadas GPS: Latitud: 43.335261º Longitud: -4.65138º.
43.335261,-4.65138 Peñamellera Alta | Cueva de Llonín