A media altura de la sierra de Priena, dominando buena parte del valle del río Güeña, se levanta el histórico templo de Santa Olaya de Abamia, citado por las crónicas como Velanio, en un lugar de demostrada religiosidad prehistórica.
Iglesia de enorme importancia en la historia de Asturias, perteneciente a Corao y rodeada de magníficos y centenarios texos (tejos), es probablemente anterior al siglo X, conforme al Liber Testamentorum. En su próximo cementerio fueron halladas lápidas vadinienses y en su cercanía se descubrió un dolmen (véase «prehistoria»), cuyo ortostato grabado en forma de estela se halla en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
La tradición cuenta que en la iglesia fue enterrado el rey Pelayo y su mujer Gaudiosa, restos que posteriormente fueron llevados a Covadonga por orden real. Actualmente en su interior se conserva una inscripción pétrea con letra probablemente del siglo XVII que reza: «Heic iacet Regina Gaudiosa uxor Regi Pelagii». También hay una cubierta de piedra sepulcral con una espada tallada que según la tradición cubría la tumba del Rey.
Resulta sobrecogedora la cita de Ambrosio de Morales cuando visita la Iglesia de Santolaya de Abamia en el siglo XVI y comenta cómo el campo colindante está erizado de más de quinientas lanzas y chuzos que portaban los que se encontraban en misa, dada la abundancia de osos y jabalíes en aquellos parajes.
La iglesia sufrió numerosas reformas, algunas en el siglo XIV. La restauración efectuada en 2007 ha provocado una intensa polémica en la sociedad asturiana. Los restos más primitivos que conserva actualmente son dos portadas románicas. La meridional muestra interesantes tallas figurativas en su arquivolta. Puede verse una representación del infierno, con un hombre asándose en una enorme caldera, un dragón serpentiforme representando el mal, la sierpe antigua. Un demonio arrastra a un condenado por los cabellos, identificado por la tradición como el traidor obispo Oppas, que requería la rendición del Rey Pelayo ante los musulmanes.
También podemos ver una interesante cabeza de cuya boca salen unas hojas de roble. Se trata de una figura mitológica muy común en el románico europeo, conocida como El hombre verde, una personificación de un numen de la floresta vinculado a la fertilidad y los poderes generadores. Para la visita de la iglesia de Abamia es necesario requerir la llave en el pueblo de Corao. Es Monumento Histórico Artístico desde 1962.

Coordenadas GPS: Latitud: 43.339756º Longitud: -5.060363º.
43.339756,-5.060363 Cangas de Onís | Santa Olaya de Abamia